¿Tienes en mente poner grifería empotrada en tu baño? Siendo así, conviene que te informes bien antes de meterte en obras. Si aún no sabes en qué consiste exactamente esta reforma, por qué es tendencia, cuáles son sus pros y contras o cómo elegirla, tenemos bastantes cosas que contarte. Basta de echarle un vistazo a revistas tan prestigiosas como Elle Decor o Architectural Digest para darse cuenta de que la grifería encastrada causa furor entre los VIP. No en vano, se ha convertido en un clásico de los baños más chic. Llegó el momento de saber si esta moda está o no hecha para ti.
Decimos que la grifería es empotrada cuando tanto las tuberías como el resto de los elementos puramente técnicos se instalan dentro de la pared. De este modo, solo quedan a la vista las partes funcionales (cabezal de la ducha, caño del grifo y mandos), dejando oculto el resto.
Aunque los grifos encastrados existen desde la Antigüedad, lo cierto es que se ha vuelto muy popular últimamente. Ciertamente, a partir de 2015 los expertos en interiorismo han priorizado esta grifería frente al sistema tradicional. Como luego veremos al hablar de sus ventajas, hay poderosas razones estéticas y funcionales detrás de su éxito.
Mejora la estética: algo tan simple como instalar un grifo de ducha empotrado contribuye a que el cuarto de baño se vea más actual, espacioso y limpio.
Ahorra espacio: el área que rodea el lavabo o la ducha quedará más despejada, lo que favorece la accesibilidad y el almacenamiento.
Facilita la limpieza: al haber menos superficie expuesta, la acumulación de cal y suciedad también es menor. Ello hace que limpiar el baño resulte más rápido y simple.
Aumenta el confort: el encastramiento brinda un mayor aislamiento termoacústico, algo muy de agradecer cuando nos duchamos.
Incrementa la durabilidad: la pared protege la mayor parte de la grifería, reduciendo su exposición a los factores que aceleran su deterioro.
Valor añadido: al ser un equipamiento moderno, práctico y en tendencia, aumenta el valor de venta de un inmueble.
Precio elevado: la grifería oculta se considera un elemento premium y se paga como tal. No en vano, su precio tiende a ser un 30-50 % más caro que el sistema tradicional. Ese encarecimiento abarca tanto los materiales como el trabajo de instalación o reparación.
Mantenimiento complicado: el hecho de tener la mayoría de sus elementos ocultos tras la pared dificulta su reparación y reemplazo (hay que romper el muro). Al requerir más tiempo y esfuerzo, su coste también será mayor.
Incompatibilidad estructural: no todas las paredes admiten este sistema. La falta de grosor, la presencia de instalaciones encastrables preexistentes o de problemas estructurales y los materiales poco resistentes impiden su instalación.
¿Salpica? En realidad, este problema deriva de no saber a qué altura se pone el grifo empotrado de lavabo o ducha. Si no se instala a una distancia inadecuada, salpicará más.
En lo que respecta a las griferías encastradas, resulta especialmente recomendable optar por primeras marcas. Al fin y al cabo, estos sistemas son difíciles de reparar, así que conviene optar por los fabricantes nacionales más confiables del mercado.
Las griferías empotradas se caracterizan por incorporar los últimos avances tecnológicos en materia de sostenibilidad y confort. Antes de decantarte por un modelo u otro, asegúrate de cuáles son las innovaciones que realmente necesitarás en tu día a día.
Termostática (evita cambios bruscos de temperatura).
Touchless (se activan sin necesidad de contacto directo).
Eficiencia hídrica (las griferías con clasificación A+ optimizan el ahorro de agua).
Ya sea moderno o vintage, el estilo de la grifería encastrada debe encajar con el de los restantes elementos del baño (toalleros, muebles, sanitarios, etc.). Solo así lograrás que el interiorismo de esta estancia resulte coherente y armonioso.
Ciertas reformas ponen a prueba la profesionalidad de quien las lleva a cabo, y la instalación de un grifo empotrado es una de ellas. Verdaderamente, hay cosas que solo un especialista es capaz de conocer:
¿Cuál es el grosor mínimo que debe tener una pared para poder empotrar la grifería?
¿A qué altura se pone el grifo empotrado de lavabo para que resulte cómodo de usar y no salpique?
¿Cómo se instalan las placas de acceso para facilitar futuras reformas?
¿Cuáles son los materiales más resistentes?
No cabe duda de que los grifos encastrados son un plus para cualquier baño. Ahora bien, su instalación no está a la altura de cualquiera. Desde IROKO Reformas, nos encargamos de que la instalación de tu grifería empotrada en Jaén vaya sobre ruedas. ¿Hablamos?