Reformar un local comercial no solo mejora su funcionalidad, también puede hacer que este resulte mucho más atractivo para el público potencial del negocio. Pero, para conseguir estos objetivos, es necesario que la reforma esté bien planificada y ejecutada.
La reforma de locales comerciales es una actividad estratégica por varias razones, todas ellas orientadas a mejorar la rentabilidad y el éxito del negocio.
Un local con una apariencia moderna, atractiva y acorde a la imagen de marca que desea transmitir tiene más posibilidades de atraer a nuevos clientes, porque genera una buena primera impresión.
También contribuye a fidelizar a los clientes ya existentes, y es que el ambiente renovado mejora la experiencia de los mismos y aumenta las posibilidades de que vuelvan en el futuro.
Además, no hay que olvidarse de que las reformas comerciales ayudan a los establecimientos a destacar frente a su competencia.
La reforma permite redistribuir el espacio de manera más eficiente, contribuyendo a mejorar el flujo de clientes y a crear zonas más amplias y cómodas. Además, permite una mejor adaptación a las nuevas necesidades si se han producido cambios en la oferta de productos o servicios.
Con cambios en la iluminación, usando elementos de diseño llamativos como un escaparate atractivo y una fachada más moderna, el negocio resulta mucho más visible para los viandantes, que pueden sentirse más tentados a entrar a descubrir qué les puede ofrecer ese establecimiento.
Para llevar a cabo una reforma de éxito ten en cuenta estos factores:
Determina cuál es la razón principal para hacer cambios y ten muy presente a tu público objetivo y qué es lo que este espera. Así podrás decidir sobre qué tipo de ambiente es el más adecuado.
Al reformar un local comercial es esencial partir de un presupuesto realista que permita hacer los cambios deseados. Además, hay que establecer un cronograma para que la obra se lleve a cabo en el menor tiempo posible y sin incidentes. Para lograr esto último hay que contar con profesionales.
Hay que hacer una distribución que sea funcional, eficiente y atractiva. Al final lo que hace falta es que el flujo de personas pueda darse sin obstáculos, que los productos estén bien ubicados y que los empleados puedan trabajar lo más cómodos posible.
Es fundamental acertar con la elección de los muebles y los elementos decorativos, de manera que sean acordes al estilo y la imagen que se busca para el negocio. Pero, además, deben ser funcionales y duraderos.
Otro aspecto que no se puede pasar por alto es la iluminación, que juega un papel fundamental a la hora de convertir el establecimiento en un lugar agradable y que permite resaltar los productos y servicios.
Como siempre que se va a llevar a cabo una obra, es imprescindible contar con las licencias y permisos administrativos necesarios.
Además, el local debe cumplir con la normativa de accesibilidad para personas con discapacidad y las normas de seguridad en cuanto a salidas de emergencia, sistemas de alarma, etc.
Un nuevo diseño, un ambiente acogedor y una reorganización inteligente del espacio pueden influir muy positivamente en la experiencia de compra y contribuir a atraer a más clientes.
La fachada y el interior del local es lo primero que ven los clientes y, cuanto más atractivos y efectivos sean más captarán la atención. Pero no basta solo con esto, porque es imprescindible que el diseño refleje la identidad de la marca y el tipo de productos o servicios que se ofrecen.
Además, ese diseño tiene que ayudar a resaltar los productos o servicios estrella. Por ejemplo, mediante una iluminación adecuada, con un buen mobiliario o mediante una distribución que facilite la visualización.
Cuanto más agradable y acogedor sea el establecimiento, más dispuestos estarán los clientes a pasar tiempo allí.
Esto se puede lograr creando varias zonas dentro del local para diferentes propósitos, utilizando una iluminación cálida y un mobiliario amigable. Son los pequeños detalles los que pueden marcar la diferencia, lo que hace aconsejable utilizar plantas o elementos decorativos que añaden personalidad y calidez al espacio.
Es conveniente diseñar un recorrido dentro del local que consiga que los clientes circulen fácilmente y puedan descubrir los productos o servicios de forma natural. A la vez que hay que contar con zonas estratégicas para colocar los artículos que deben destacar por encima del resto.
Reformar un local comercial puede ser clave para reflotar un negocio o para que uno que ya funciona tenga todavía más éxito. Eso sí, asegúrate de dejar esta labor en manos de profesionales como los de nuestro equipo.